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Añadido un link a la página del PACMA ( Partido antitaurino contra el maltrato animal ). No dejéis de echarle un vistazo.


miércoles, 9 de enero de 2008

Mi reflexión sobre el ser humano

"La humanidad da asco"...

¿Cuántas veces habré dicho yo eso? He perdido la cuenta, pero ahora que ha llegado la época de rebajas, me viene de nuevo a la cabeza.

Miles de personas que se echan a la calle incluso horas antes de que abran las tiendas para gastarse un dinero que no tienen en cosas que no necesitan y que en bastantes casos están al mismo precio que antes de rebajas.

Es surrealista ver a gente haciendo cola mientras familiares o amigos se dedican a arrastrarse por un local abarrotado de gente donde la ropa está por todos lados menos en su sitio y donde se matan por trapos y trozos de tela cosidos.

Pero así somos de imbéciles. Llenamos los locales el primer día de rebajas en lugar de esperar un par de ellos y encontrar las tiendas casi vacías; colapsamos las rotondas creando 4 carriles para ir más rápido y lo que conseguimos es atascarlas y perder aún más tiempo; salimos de vacaciones a la misma hora para encontrarnos sumidos en kilómetros de retenciones y así un largo etcétera.

Lo que demuestra mi teoría de que ser la especie más evolucionada y con mayor capacidad craneal no es directamente proporcional a la inteligencia, sino que a veces es todo lo contrario.

Nos jactamos de los avances tecnológicos cuando los fallos que producen nos llevan al caos, creemos tener soluciones para salvar el mundo que estamos destruyendo nosotros mismos, pero no las aplicamos porque salen "caras" o son un coñazo. "Total, de aquí a 40 años la Tierra seguirá aquí..."

No nos preocupamos por las generaciones venideras, ni por sobreexplotar la pesca o el suelo, o por deforestar bosques, contaminar ríos o polucionar el medio ambiente. Nos estamos creando enfermedades que jamás hubieran existido si no fuera por nuestra propia estupidez y pagamos más caro que si hubiésemos aplicado las medidas que todos conocemos.

Maltratamos animales por diversión y nos hacemos abrigos y pieles con ellos, sin necesidad ninguna, puesto que ya no vivimos en cavernas en la época glaciar y además sabemos crearlos sintéticamente.
Creamos sociedades donde unos pocos viven bien y el resto vive como puede o incluso peor, solo porque hemos creado una estructura social así. Hay alimento de sobra para todos, pero no lo repartimos para que los pocos ricachones no pierdan dinero. Todos podríamos vivir genial y en igualdad de condiciones, pero parece ser que no interesa. Pagamos a precio de oro cosas que no lo valen ni por asomo y gastamos y derrochamos el agua tan valiosa porque vale dos duros.

Nos matamos a trabajar toda una vida para pagar 4 paredes y un techo en la que apenas cabe una familia y cuyo coste real es mejor no calcular, porque daría coraje.

Tiramos toneladas de comida al día en los hipermercados y la destruímos, en lugar de dársela a quien se muere de hambre. Generamos más comida de la que usamos, con lo que se sacrifican millones de animales en vano, se pescan peces para luego tirarlos enteros a la basura, tiramos basuras a ríos y lagos, contaminándolos, echamos mierda al cielo y luego nos quejamos de que "el clima está cambiando" y de que ahora caen trombas de agua de golpe mientras en otros sitios no cae ni gota.

Nos metemos en guerras con otros seres humanos por cuestiones monetarias o de creencias absurdas. Nos peleamos por temas de política, cuando, hablando biológicamente, no tienen importancia alguna, pues son temas creados por el hombre para socializarse y no para sobrevivir. Y lo peor de todo es que la gente mata por esos ideales.

No todo es blanco o negro, no puedes pertenecer a un partido político porque es imposible estar de acuerdo ya no solo en todo, sino ni siquiera en muchos de los temas que defienden.

Clamamos al cielo cuando se ve el exterminio de los habitantes de algún pueblo de África ( cosa a la que no voy a restar importancia, en absoluto ), pero igualmente arrasamos colonias enteras de hormigas o abejas sin inmutarnos ( huelga decir que aunque para nosotros son solo insectos, para la naturaleza es una especie como mínimo tan importante como nosotros lo somos para ella ), acabando con miles o millones de ellas de un plumazo ( y luego lloramos a unos pocos miles de humanos que mueren por nuestra propia estupidez y no por un acto salvaje de exterminio ).

Cada vez necesitamos más espacio y se lo quitamos a las especies que tienen el derecho natural de estar ahí. Los extinguimos solo para tener espacio para un campo de golf o un resort, los cuales ni siquiera los humanos podemos aprovechar, ya que pertenece a unos pocos y se lucran con ellos.

Dejamos luces encendidas noche y día sin importar lo que contaminan o el gasto de energía que suponen, grifos abiertos, coches utilizados para ir a 200 metros...

Y así podría seguir hasta mañana. Se que puedo parecer un poco radical, pero aunque pertenezco a esa especie tan asquerosa y odiada por la Tierra, quiero dejar constancia de que no todos compartimos ese pensamiento destructivo y que hay gente sensible a la que le apena lo que estamos haciendo de nuestro planeta.

3 comentarios:

Andresico dijo...

Bueno...estoy de acuerdo contigo en gran parte de las cosas que dices, sin embargo, me gustaría decir que es importante defender nuestras ideas sin realizar afirmaciones tan extremistas como las que has realizado. Tengo que decir que me considero un ferviente admirador de la estupidez humana, y digo admirador porque es la sensación que me produce ver tanto despropósito y tanto desacierto a la hora de tomar decisiones que afectan, no solo al ser humano sino a todas las especies que habitan el planeta. Desde mi punto de vista lo fundamental que debemos entender es que como humanos tenemos el poder de decicir el futuro del planeta, pero nunca debemos olvidar que no somos lo dueños de este planeta y por lo tanto debemos respetarlo.

Un saludo.

Serch dijo...

Es una lástima que el futuro de nuestro planeta esté en nuestras manos. Pero es lo que hay...

Juan dijo...

Ese es el gran error que nos hace seguir el camino que seguimos día a día: que CREEMOS tener el poder de decidir el futuro del planeta. Nosotros somos los que vivimos de prestado por él, y existe un equilibrio biológico que el ser humano cada vez rompe más. La tierra responde a ese desequilibrio poniéndonos en nuestro sitio, si no, ya veremos