Cada día son más los episodios de histeria colectiva debido al pánico sembrado por el terrorismo a nivel mundial. Aunque los líderes mundiales sigan diciendo que el terrorismo nunca va a acabar con la libertad, creo que esto no es del todo cierto, porque se demuestra cada dos por tres que occidente vive con miedo. Y EEUU más que ningún otro. Allí no se puede abrir una carta sin pensar que puede tener Anthrax, cualquiera mínimamente sospechoso debe ser registrado, analizado, desnudado e incluso "violado" para comprobar que no es peligroso. Así lo que están consiguiendo es reducir el turismo, porque a los viajeros no les gustan que les registren "los orificios corporales" por si llevan uranio o algo así.
Todo esto viene a cuento de una noticia publicada hoy en los periódicos donde dicen que en Londres ha saltado la alarma de peligro químico en un restaurante tailandés. ¿El peligro? Pues unos chiles muy picantes que estaba asando el cocinero.
No solo se quedó en esto, sino que la policía gritaba por las calles asustando a la gente mientras bomberos con trajes especiales acordonaban el local para que la policía derrumbase la puerta del pobre tailandés.
Os dejo aquí la noticia para que la leáis.
NOVEDADES
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario